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Japón: Celebración de los 100 días en Hakone

December 10, 2018

No sé muy bien de dónde nace esta celebración en Corea. Averiguando, descubrí que también celebran los 100 días de nacido de un bebé (no me gusta la palabra bebé), porque este ya se encontraría lo suficientemente sano como para sobrevivir (consideremos que estas costumbres son antiguas, donde obviamente la natalidad infantil y la esperanza de vida de los infantes era un tema de preocupación en Asia, aunque también en el resto del mundo).

100 días son un poco más de tres meses, y en tres meses ya estás lo suficientemente sano, fuerte o enamorado como para decir “sí, es hora de celebrar”. Así que bajo esta premisa, y dentro del contexto de mi viaje a Japón, Jin decidió viajar desde Seoul para irnos por un fin de semana a disfrutar de la ciudad de Hakone.

Vegetación de la zona

Ubicada en la prefectura de Kanagawa, Hakone es un destino turístico por excelencia: su privilegiada naturaleza- bastante similar a la que se encuentra en el sur de Chile- se mezcla con la gran cantidad de Onsen, o termas, atrayendo a gente de distintas partes del mundo.

Nosotros también quisimos disfrutar de esas aguas calientes. Desde hace un par de meses atrás Jin había hecho una reserva en el ryokan 山の茶屋 ( Yama No Chaya) que significa “Casa del té en la montaña” (o algo así, las traducciones no son lo mio). Al llegar, nos hicieron sacarnos los zapatos y nos condujeron a través de la casa hacia nuestro dormitorio. Cuando entré quedé impactada: era una habitación tradicional de dos plantas, tres balcones y “terma” privada. Claro, también pudimos usar la terma al aire libre y lo divertido fue que solo estuvimos nosotros dos.

Vista desde el primer piso de nuestra habitación

Como punto aparte, es impresionante, como latinoamericana, ver cómo en asia la desnudez no es un tema relevante: en las termas te bañas sin traje de baño, y en los camerinos, para entrar a las piscinas, todos se pasean sin ropa. También están los baños públicos…pero eso da para otro post.

El Ryokan ofrecía una cena tradicional que tenía una duración de dos horas. Los platos estaban perfectamente servidos, los sabores eran armoniosos. Todo era ideal para desconectarse por completo y olvidarse del mundo.

El desayuno a las 7:30 am

A la mañana siguiente, tras un desayuno que no pude comer por completo (era mucha comida), dejamos la estancia para irnos a recorrer la ciudad en todo medio de transporte imaginable. Tomamos trenes, teleféricos, funiculares, barco y buses, y pude ver el lado más tranquilo de la zona.
Si les describiera en detalle cada una de las cosas que hicimos me demoraría demasiado, así que aquí va mi top 3 de lugares hermosos:

1. Parque de Gora

Se encuentra en la última parada de la línea ferroviaria Hakone Tozan en Gora. Fue construido en 1914 y, con su estilo francés, cada rincón está cubierto de flores, pérgolas y piletas. Mi lugar favorito fue un pequeño parque japonés que se encontraba vacío y en el cual pudimos disfrutar mucho tiempo a solas. Se supone que sólo estaríamos media hora pero, al final, el lugar era tan grande y hermoso que decidimos quedarnos por dos horas.

Vistas desde el final del parque.

2. Huevos negros de Owakudani

También conocido como “valle del infierno”, es un área sulfurosa generada por el cráter de Owakuzawa. Es impresionante ver el cambio de paisaje desde el teleférico: de una zona poblada de árboles, flores y vegetación exuberante, traspasas la montaña y te encuentras con un cerro negro, mucho humo y un olor interesantemente malo. Desde el teleférico también se logra apreciar desde lejos el Monte Fuji (foto de portada).

Humo con olor a azufre

Lo de los huevos negros es real: los cuecen sumergiéndolos en las aguas del valle, lo que les da esa tonalidad, y se supone que al comerlo da 7 años más de vida. 7 años más de vida por cada huevo. Yo sólo comí uno porque qué pereza vivir tanto.

Huevos negros y uñas perfectas hechas por la Carla con más de tres semanas de crecimiento

3. Lago Ashi

El lago Ashi fue nuestra penúltima parada del viaje (luego nos fuimos a caminar por un camino de cedros antiguos y abrazables). Se originó hace 300 mil años luego de la erupción del volcán Hakone y fue una hermosa forma de concluir un día hermoso. Como recién se notaban los primeros indicios del otoño, pudimos apreciar como las hojas comenzaban a tener tonalidades cafés, rojas y naranjas, todo esto en un barco que parecía sacado de una película (ejem ejem, El Viaje de Chihiro).

Cansados y felices

Evidentemente Japón fue más que Hakone: pudimos recorrer hermosos lugares como el Museo de Arte Digital de Odaiba (donde ninguna foto puede hacerle justicia a lo fantástico del lugar), bares en Shibuya, Harajuku con una tormenta que nos encontró de improviso, tiendas de siete pisos con todos los artículos sexuales que podamos imaginar, cafés de Maids con lógicas perversas y angustiantes, templos y, lo más importante, gente amable que no hablaba ni una pizca de inglés pero siempre encontraba la forma de ayudarnos.

Ps: averiguando, encontré que en el Anime Neon Genesis Evangelion, Hakone ES Tokio-3. Pa que cachen.

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